Que les puedo contar de este fin de
semana, fue completamente divertido y loco. Mi fin de semana empezó el viernes
a las once de la mañana, porque a ese tiempo ya no tengo clases, que ya se a
muchos le dará envidia. Pero me la pase en el cuarto de mi amigo Isai aquí en
Bridgewater College, nomás charlando, como compas. Tambien hicimos un mini
torneo de Fifa, y luego para el trabajo me toco, en el cual fue una locura.
Gente tras gente llegaba, a mí me tocaba salirme a las ocho, pero a lo último
me toco salir a las nueve y media, que no es tan malo, porque es más dinero que
me toca ganar. De allí fui con mis primos, a el apartamento de mi primo Carlos,
a charlar y a disfrutar estando juntos, mis primos y yo no nos toca estar
juntos, ya que estamos ocupados con estudios y trabajos. El sábado fue un buen
día para mí, me toco estar con mi hermanito menor, en el cual me toco llevarlo
a Homecoming, ya que terminas de estar juntos. Y de allí fui con un nuevo grupo
de amigos que conocí a un Hookah lounge, y de allí a estar juntos en mi
apartamento, en total fuimos como veinte juntos, imagina la locura que
causamos. Y ni les contare el espanto que nos dieron en el apartamento de a
lado, en el cual tuvieron una fiesta y hubo una gran pelea. Cuando nos asomamos
había ocho carros de policía. Cuando vimos eso, no pansabamos salir de mi
apartamento, y allí nos quedamos hasta las dos de la mañana hablando de cosas solo
estudiantes del colegio hablarían. Pero de todo en todo, disfrute mi fin de
semana.
Monday, October 17, 2016
Llego Fall Break, y mientras todos se
fueron a su casa, yo me quede en Harrisonburg disfrutando mi tiempo de
descanso. Y les digo, fue algo que necesitaba mucho, el estrés de las clases lo
saque de mi cabeza, y me puse a relajar como nunca lo había hecho. Mi forma de
relajarme fue nada más ni menos que FIFA 17, el mejor regalo que me compre.
Pero me divertí bien mucho, me toco ir a un evento del club de latinos de la
JMU, en el cual ellos hicieron un concurso de talentos. Fue extravagante, se
llenó el salón de gente, y gente de todo Virginia llego a ensenarnos sus
talentos. Había un equipo de baile de VCU, y un grupo de bailes que viene de la
India, creo que se llamaba Punjabi Dancers, o algo alrededor de eso. Mi
favorito fue el equipo de bailes latinos de la JMU, ellos si saben bailar. Esto
no fue la primera vez en el cual los vi, antes mi amiga Andrea, quien ya se
graduó, bailaba con ellos, y me invitaba a ir a verlos. Yo te digo, cuando hay
un grupo que puede bailar salsa, bachata, y merengue mejor que ellos, me voy a
morir. Yo siempre quise ir a tratar de ir a practicar con ellos, pero nunca
tuve tiempo. Como bailador, me encantaría bailar con ellos, pero mi momento de
bailar paso cuando no pude ir a competir en Washingon D.C. Ahora ya no tengo
tiempo para bailar, pero como me encanta ver a grupos así bailar.
Estaba bien nervioso, cambiaba de ropa a
ropa, buscando lo mejor que me podría poner. Cuando llego la hora, se anotaba
de además que nervioso, pero contento estaba. Tuve una cita con una amiga que
vive cercas de mí. La hora llego en el cual fui a su apartamento a recogerla, y
wow como se veía de hermosa la chica. No la nombrare, porque su identidad debe
ser cuidada, pero me divertí más de lo que pensaba. Apenas había cumplido
veinte uno, y ella y sus amigos me visitaron, a decirme feliz cumpleaños. Y de
repente nos agarramos de hablar, y la camine a su apartamente, cuando le
pregunte si quería salir conmigo. De volada dijo que si, ni un latido paso, y
me fui contento. Y luego llego el dia, en el que estaba describiendo hace rato,
y la lleve a Kyoto’s, un restaurant japonés, en el cual cocinan la comida
enfrente de ti. No las pasamos toda la cita hablando de todo, nuestros majors,
que queríamos hacer cuando nos graduamos, y muchas muchas cosas más. Te lo juro
que todo lo que podía ser perfecto, paso, y nos fuimos contentos. Lo chistoso
es que ella va a JMU, y yo a Bridgewater, dos mundos totalmente diferentes.
Pero me dio alegría que por fin he podido interactuar con alguien quien vive en
otro mundo, pero las conexiones con inmensas. Después de la cita, y de llevarla
a su apartamento, llegue a mi apartamento, y gente llegaba para ser, como
decimos los mexicanos, cotorreo. Y me la pase como niño bueno, sentado en la
esquina, con una sonrisa en mi cara.
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