Me gusta que he conocido a mucha gente
de diferentes perspectivas mías, y que podamos hablar y sin problemas. El otro día
estaba en un restaurant, y me puse a platicar con un hombre, mayor que yo por
varios años, y de repente quiso hablar de la política. Y pues nos pusimos a
platicar, y pues este hombre tenía una perspectiva muy diferente de la mía, estábamos
en dos mundos diferentes, pero platicamos por unas dos horas, y ninguna vez
tuvimos un problema. El me daba su perspectiva, y yo escuchaba, tratando de ver
la conversación de su perspectiva, y cuando terminaba, le daba mi opinión. Ni
una vez nos interrumpimos, ni nos gritábamos, nos respetábamos, y la otra
perspectiva nos llamaba la atención. Recuerdo que había una discusión en el
cual no nos podemos entender, y normalmente gente se enoja, se ve frustrada,
pero no, allí nos quedamos tratando de entender. Obviamente no voy a poner
sobre qué partido pertenecíamos cada uno, pero al final de la conversación me
dijo que le caía bastante bien, y lo único en el cual él tuvo problema conmigo
era de que no era de su partido. Me decía que era inteligente, y respetaba que
nos llevábamos bien, aunque no nos veíamos de ojo a ojo. Lo bueno es que lo veo
muy seguido, y siempre nos ponemos a platicar, y nos quedamos en que me iba
presentar a su esposa. Entonces nuestra amistad va crecer, y es interesante porque
somos de diferentes generaciones. Por eso yo creo que con tiempo voy a estar agarrando
más sabiduría en conversaciones, sabiendo como interactuar con otra persona en
el cual tiene una perspectiva diferente a la mía.
Estoy de acuerdo que hablar con personas de otras perspectivas es extremadamente importante. No importa qué lado de un tema que está en, si se rodea de personas sólo de ese lado, entonces nunca se entiende cómo pensar críticamente y llegar a la evidencia de sus reclamaciones. Además, la amistad y el tiempo de calidad son más importantes que tener razón.
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